A pesar de que tu aire acondicionado está hecho para aguantar climas difíciles, es común encontrarse con equipos dañados por la corrosión. Es posible verla tanto en equipos pequeños para tu casa como en otros de mayor tamaño, del tipo industrial, lo cual puede afectar su funcionamiento.

La sal que se encuentra en el aire, sobre todo en zonas costeras, es una de las causas de la corrosión. Por otra parte, en las ciudades el factor principal de este fenómeno es la contaminación del ambiente que provoca lluvias ácidas.

Uno de los métodos que puedes utilizar es la aplicación de un recubrimiento para esas partes expuestas al ambiente, este las protegerá muy bien de la corrosión. Algunos de estos productos pueden, incluso, aplicarse a partes que intercambian calor como las bobinas para evitar la pérdida de energía.

También es importante realizar un mantenimiento preventivo a tu aire acondicionado para conservarlo limpio. Tener controles con una periodicidad adecuada te garantizará que la corrosión no afectará a tu equipo pues se puede encontrar a tiempo para repararse.

También es importante señalar que la corrosión daña el filtro y las tuberías lo que, además de reducir la vida útil del aparato, afecta el aire que entra en tu casa, lo que puede causarle daños a la salud de tu familia.

Ten en cuenta que un aire acondicionado sin problemas de funcionamiento hará un mejor uso de la energía eléctrica por lo que podrás ahorrar algo de dinero